Inicio > Sentimiento, Sexo > Cuando se nos va el sexo, ¿nos queda el amor?

Cuando se nos va el sexo, ¿nos queda el amor?


Si hay algo que he aprendido en esta todavía corta travesía por la base cuatro es que el ser humano no tiene la monogamia como un don innato. Como en cualquier tipo de actividad que se realiza por mucho tiempo, el sexo con una sola persona llega a convertirse en una insoportable monotonía después de pasados los meses o años.

Ello no es mayor problema para el soltero que puede, simplemente, desechar el sexo monótono y buscar algo nuevo y excitante. El conflicto sí surge si es que este hartazgo se presenta en una relación de pareja. Aquí, entonces, aparecen las disyuntivas y las excusas para tratar de disimular el problema (por ejemplo: “es sólo momentáneo, ya pasará”). Sin embargo, si realmente se detecta el problema y se identifica como tal, nos quedarán dos opciones: o ser infieles a nuestra pareja o cortar la relación por lo sano para emprender una etapa de libertad sexual sin ataduras de ningún tipo.

Si hablamos de mi última relación sentimental, puedo decir que, como en todo inicio, el sexo del primer año fue incomparable. Disfrutamos del placer carnal sin medida a cualquier hora del día y sin escatimar la frecuencia ni la duración del acto. Sin embargo, pasado el tiempo, empezó a asentarse la rutina y, ella confabulada con el trabajo y el estrés, fue espaciando más y más nuestros encuentros sexuales hasta dejarlos casi totalmente nulos hacia el final del segundo año.

Otra experiencia es la de un amigo que tiene muchos años con su pareja. Él me ha contado que la única experiencia sexual que tiene desde hace por lo menos cinco años es la masturbación, pues con su pareja ya no hay ni siquiera la curiosidad de ver si se puede intentar alguna forma de reavivar el deseo. Échanle la culpa a que no tienen un espacio 100% privado para intimar, pues mi amigo vive en la casa de su pareja pero duermen en cuartos separados (para “aparentar”), pero, si ello fuese realmente el motivo, no hubiera ocurrido lo que recientemente les pasó. Planificaron un hermoso viaje a una isla del Pacífico, como una suerte de segunda Luna de Miel, y así poder redescubrir la intimidad tan necesaria entre dos personas. Mas, a última hora, se les ocurrió invitar a un amigo, un tercer integrante para el periplo, una perfecta excusa para, a la vuelta del viaje poder decir: “no pudimos tener sexo porque TUVIMOS QUE compartir el alojamiento con este amigo”. ¡Ni hablar, pues! Si yo estoy planificando un viaje de reencuentro sexual con mi pareja, jamás voy a permitir que un tercero lo arruine. Para mí fue solamente una forma de manifestar su temor a que, tan pronto como se vieran solos en la intimidad, se dieran cuenta de que ya no se atraen más; ¡oh triste realidad! Así que ahora, estos amigos míos llevan una vida de jubilados octogenarios; han decidido recorrer el mundo como una posible forma de encontrar en el viaje y gasto de dinero lo que ya no sienten el uno por el otro: adrenalina y excitación.

Sin embargo, en casos como el que acabo de describir, o el mío propio, luego que muere el sexo ¿queda vivo el amor? ¿es posible suplantar el sexo por otras actividades en pareja que nos unan para siempre?


  1. Edgard Rodriguez
    abril 8, 2011 en 11:42 am

    con mi ex novio (con quien estuve a dos meses de casarme) habia mucha complicidad en el sexo, parecer ser que yo a el lo mandaba hasta la luna, jugamos mucho y debo decir que despues de 18 meses de relacion el morbo no habia desaparecido, no eramos la clasica pareja a regimen cerrado, mas bien teniamos las puertas abiertas, a decir verdad: puertas, ventanas, portones y hasta la salida para el gato… quizas ese fue nuestro error.

    Que quedara despues, la complicidad, las cosas en comun, basta ser concientes que la rutina llegara, quizas conversar sea la mejor solucion y no hacer finta de que todo va bien, con mi actual compañero hasta ahora va todo bien, el se dice un cincuenton que ha encontrado su segunda primavera, personalmente pienso que cuando dejamos que se apague el deseo, dejamos que junto a el se apague el amor!

  2. abril 8, 2011 en 11:58 am

    Sabias palabras, Piccolino. Se habla mucho de la comunicación; mas hay veces en que no vale de nada hablar si el otro no te quiere escuchar (o entender); o cada uno está tan cerrado en su posición que ceder sólo mellaría la solidez de la relación.

    Es difícil el tema de pareja. No sé cuál sea la explicación, si es que ha crecido el individualismo o es que la facilidad de conocer más y mejores personas nos quita las ganas de mantener una relación estable.

  3. abril 19, 2011 en 11:49 am

    Pues creo que al inicio esas ganas estan a 10000 por hora, pero como dicen, comer el mismo menu todos los dias cansa, pero tambien hay que pensar que se puede preparar un buen lomo de muchas formas y presentaciones. Basico es la comunicación de pareja, ver que pueden o no experimentar. A fin de cuentas, deben definir que lugar ocupa el sexo en su relacion, es el primero? segundo?. En mi caso es importante, mas no vital.

    Saludos!

    Beatito de Humay

  4. abril 19, 2011 en 11:15 pm

    Creo que en mi última experiencia sentimental me choqué con alguien que era muy parecido a mí en lo referido al sexo: es la prioridad # 1. Cuando éste escasea o falta, la relación se viene abajo en picada y no hay lona de bomberos que amortigüe la caída.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: