Archivo

Archive for 30 diciembre 2011

Habemus Beatos

diciembre 30, 2011 Deja un comentario

No todo fue gris y ácido en mi reciente periplo por la ciudad capital. Tuve el gran gusto de reencontrar al más joven de los Utilísimos, el Beato de Humay. Fue un encuentro no planificado, pues yo estaba en la búsqueda de algún incauto capitalino para calmar mi ocasional calentura, y los pocos prospectos que encontré no podían en ese momento, o no buscaban sexo.

Nos citamos en un popular centro comercial, en una zona a medio camino de ambos. Dejé la cabina de internet desde donde nos contactamos y me encaramé en un vehículo público que me llevaría al bullicioso local. Una vez allá, a la hora puntual, empecé a esperarlo y, mientras tanto, me entretenía mirando a un interesante afroperuano de redondas y abultadas nalgas que fungía de anfitrión “llenador” de uno de los restaurantes del centro comercial.

Finalmente llegó mi esperado amigo y, tras un abrazo, nos pusimos a debatir sobre a qué lugar podríamos ir a tomar un café. Cuando hubimos decidido, nos instalamos en el segundo piso de un restaurancito en el que una camarera insufriblemente ineficiente nos atendió.

Comimos (comió él), bebimos y nos tomamos fotos. Fue grato reencontrarme con alguien con quien mantengo un vínculo más o menos frecuente y de quien cuya vida estoy al tanto gracias a la tecnología. Recordamos que no nos veíamos en persona desde hacía por lo menos cinco años, tiempo en que nos vimos las caras por primera vez, también con el Utilísimo (y también muy querido) Utilísimo Saúl. Pude notar en mi recientemente treintañero amigo, que el cabello ha huido de su cabeza (al igual que el mío), haciendo este aspecto que tenga un look muy interesante, y ni qué decir de su contextura. Ha subido de peso y está hecho una perita en dulce. Afortunado el que se lo pueda engullir de un solo bocado.

Feliz él con su pareja actual, dice que carga una cruz de miel y que, a pesar de las laceraciones de su espalda, considera que así es la vida y que hay que aceptarla con resignación … palabra de telenovela.

Aquela casa simples

diciembre 27, 2011 Deja un comentario

Más de 365 días hubieron de transcurrir para que mis pies se volvieran a posar en la piel de la gran Lima. La hiperactiva y desaforada ciudad me recibió apenas rota el alba del 26 de diciembre. Con gran algarabía de mis progenitores disfrutamos del desayuno de aquel día y de las pocas novedades que había entre nosotros ya que, gracias a la tecnología, la comunicación regular es bastante fluida y compartimos mucho nuestras voces y pensamientos.

Tristemente, pasado el regocijo del reencuentro y ya a solas con mi madre, me volvieron a abordar todas aquellas sensaciones que me embargaban en mis años de adolescencia y temprana juventud; toda esa melcocha púrpura que embadurnaba mis alas y hacía imposible mi vuelo; todo aquel gas letal dulcemente dosificado que paralizaba mi cerebro y mi voluntad. Me volví a sentir triste, desesperanzado, nostálgico, impotente … sin horizonte. La dulce venda cubrió mis ojos y no pude ver; no pude ver. Mi voz murió en mi garganta y desaprendí mis ganas de gritar.

Bailaron en mi mente los eternos años de clausura; la terrible lucha por mantener en mi memoria la existencia de un sol. Las marcas de uñas en las amarillas paredes y las húmedas flores de aliento en las lunas de las ventanas me reconocieron una tarde destilada. Reparé en que un día la cordura me visitó y me señaló la puerta y me extendió un pasaje hacia la redención de mi alma.

No volvería, no. No aceptaría más un destino como ése. Mis días son serenos ahora, y las voces que acompañan mi presente no estrujan mi corazón ni le cambian el color. Soy feliz aquí y hoy. Éste es mi lugar y aquí me voy a quedar.

Categorías:Familia, Mujer, Sentimiento Etiquetas: , , ,

¡Aguaaaaanta, chochera!

diciembre 26, 2011 3 comentarios

Apenas dos semanas por el messeger y Jim ya me envía mensajitos promisorios, del mismo cariz de los que acabo de borrar de mi ex (después de dos años de tenerlos almacenados en el celular). Me dice que soy su mejor regalo de navidad y que ya no ve la hora de embarcarse conmigo en el bus que nos llevará rumbo a la capital de la Eterna Amistad a recibir el año nuevo. ¿De quién es la culpa? Pues mía, de quién más va  a ser, si yo me la paso tendiendo redes para ver qué presa cae, y por ahí alguno se entusiasma de más  y es entonces cuando vienen los problemas. Y es natural y sabio de mi parte desconfiar, no sólo por la larga historia de antecedentes que tengo, sino porque he observado algo en Jim que no me cuadra.

Hace un par de días, después de haber estado conversando largo y tendido por el msn usando palabras tiernas y acarameladas, él se hizo presente en carne y hueso en mi aula de trabajo. Lo invité a pasar y su rostro tenía una expresión severa, totalmente diferente a las sonrisas que a través de la red me mostraba. Su tono de voz era solemne y su pronunciación muy docta. La despedida también fue acartonada, aunque él dice que intentó abrazarme y que le disculpe el “atrevimiento”. Sin embargo, esa misma noche, sus mensajes volvieron a ser azucarados, diciendo que yo le había parecido angelical y que no podía esperar otro día para volverme a ver. “¿Perro que ladra … ?” – Dije yo; talvez debe ser bipolar como ésos que le gustan al Beato.

Yo he pensado que él podría querer algo más que pasarla bien; aunque sus planes para mudarse al extranjero están a la vuelta de la esquina, y yo lo que menos quisiera es una ilusión que me vuelva a dejar mal parado. ¡No gracias, ahí nomás!; mi poderoso antivirus sentimental (protector de mi corazoncito) se encargará de neutralizar sus intenciones por más promisorias y corintelladescas que parezcan. En fin, sea como fuere, me espera una aventura nueva con él en tierras ajenas y cada minuto que anteceda, transcurra y prosiga de las 12 de la noche del 31 será motivo para pintar nuevos paisajes en el lienzo áspero de mi vida.

Fucking Christmas! o la degeneración de la navidad

diciembre 25, 2011 1 comentario

¿Qué es la navidad en nuestros días? ¿Por qué es tan atractiva, esperada y anhelada por muchos? Se dice que es la fecha en que reina la paz y unión familiar entre todos los seres humanos, y los medios de comunicación se encargan de restregárnoslo en la cara desde fines de octubre y hasta el 25 de diciembre incluido. Sendas campañas navideñas obligan a la gente a correr a las tiendas y reventarse hasta el último centavo del aguinaldo o hipercargar las 98 tarjetas de crédito otorgadas por las generosas y siempre-preocupadas-por-nosotros entidades financieras. El pavo, el panetón, los regalos, los hiperinflados boletos aéreos o terrestres son ya la razón de ser de estas fechas, mucho más allá del origen religioso que se ha ido perdiendo con el paso de los siglos, la globalización y el vertiginoso desarrollo de la tecnología. Hoy por hoy, el 25 de diciembre no es más la celebración del nacimiento de un líder hebreo hace más de dos mil años; el consumismo y metalización de los sentimientos han evaporado toda buena intención. Y este resultado es muy inherente a la naturaleza humana.

Otras celebraciones religiosas, como el Mardi Gras, que estaban dentro de los días importantes en la Semana Santa católica, han degenerado en Sodo-gomórricos carnavales donde reina el desenfreno de la muchedumbre y la exaltación de cualquier tipo de emoción, excepto el recogimiento o la devoción. La humanidad va dándose cuenta de que el elevar un tributo al Eterno no deja retribuciones tangibles y prefiere adorar a nuevos ídolos, como el Santa Claus de Coca-cola, o al Papá Noel cachondo de alguna página gay; así que, ¿por qué no simplemente disfrutar de nuestro mundo físico y nuestros sentidos sin tener que esperar los feriados calendarios reservados por nuestra Santa Madre Iglesia? Es un desperdicio no hacerlo; recordemos que sólo se vive una vez.

¿Quién dice que el sexo arruina la amistad?

diciembre 24, 2011 2 comentarios

En mis ya no tan recurrentes exploraciones por las páginas de encuentros gays, me he chocado con individuos que dicen no buscar sexo, a pesar de tener perfiles con fotos más que insinuantes y una lista de preferencias sexuales dignas del Kamasutra gay. Esto es contradictorio, pues las mencionadas páginas son un supermercado de la carne y quien tiene una cuenta ahí y se conecta alguna vez es porque está buscando sexo; no hay otra explicación. Quienes digan que están buscando a su “Príncipe Azul” o a “un gran amigo” están pecando de ingenuos, o nos han visto la cara de estúpidos.

Varias personas extraídas de esas páginas, una vez agregadas a mi lista de contactos, me han despertado cierto interés que, al ir en aumento, ha originado que les llegue a cursar irreverentes proposiciones. Sin embargo, en algunas ocasiones, he recibido respuestas como que sólo quieren conversar o que les caigo tan bien que tener sexo nos haría perder la “hermosa amistad” que tenemos. Para mis adentros he reído de semejantes sandeces o hasta me ha fluido la bilis por la incapacidad de estas personas de poder, con sinceridad, decir cuáles son los verdaderos motivos de su rechazo. Y cuando se trata de hablar con pasivos, la imaginación es una cualidad de la que muchos adolecen. Argumentan que “pan con pan no pega” o que lo que ellos buscan es un hombre “de verdad”. En realidad, por mi cabeza no pasa una justificación ante tal falta de neuronas, pues las alternativas sobran. No sólo la penetración es el objetivo, pues existen otras maneras de interrelacionarse íntimamente, como por ejemplo, caricias, besos, sexo oral, o, por último, una inopinada pero contundente “sentada” en el regazo del otro.

En lo personal, he cultivado amistades verdaderas y transparentes en las que han ocurrido memorables episodios de sexo, y ello no ha menguado en nada la lealtad, solidaridad y complicidad con mis amigos; muy por el contrario, hemos reforzado los vínculos amicales y he demostrado que el ser amigo significa estar ahí precisamente cuando el otro te necesita.

Finalmente, he llegado a una conclusión. No se trata de exceso de prejuicios o demasiados escrúpulos. Cuando te dicen que al tener sexo contigo “arruinarían” la hermosa amistad que tienen contigo porque les caes de ptm; no es sino otra manera de decir que no eres su tipo de hombre y que, con tu permiso, seguirán buscando en ese supermercado de la carne llamado página de encuentros.

Santísima alma de mártir

diciembre 17, 2011 3 comentarios

Cuenta una leyenda católica que, a fines del siglo pasado, en un populoso distrito de la capital peruana, nació un santo varón de nombre Luis, quien por su obra y devoción, pasó a la inmortalidad bajo el apelativo de “El Beato”. Su infancia se desarrolló en medio de la alegría y el candor de una comunidad de ciudadanos honestos y trabajadores, de los cuales Luis tomó las virtudes de la tolerancia y abnegación.

Durante su pubertad mostró gran apego hacia la naturaleza. Se dice que practicaba la ornitología, pues gustaba mucho de los pájaros de todo tamaño y color. Identificaba sus cantos y decía que a través de ellos, Papa Lindo cantaba a los hombres. También era admirable su habilidad para cultivar hortalizas; nadie en la región lograba hacer crecer tanto el nabo o el pepinillo, los mismos que eran distribuidos gratuitamente entre los moradores de los aledaños. Sobre su adolescencia se conoce poco, pues no se ha encontrado material escrito; pero un grupo de filósofos asevera que el Beato tuvo en esta etapa una fugaz inclinación por la fauna marina: le atraían mucho las maruchas y las conchas; hasta hay quienes aseguran que existe un retrato de él desnudo en la playa y con el cabello largo, emulando a la Venus del cuadro que pintó Boticelli.

Mas en su adultez, sus cualidades piadosas se hicieron mucho más evidentes cuando se colocó una corona de espinas debajo de su sombrerito de ala angosta y un cilicio debajo de su correa de Nike. Hacía grandes penitencias cargando pesadas cruces  (dependiendo de la época) y daba alivio espiritual a sus congéneres, quienes lo consideraban desde ya un santo a la altura de Sarita Colonia o los Santos Calaveritas.  Mas nadie sabe cómo ni dónde pasó sus últimos años. Sólo se recuerda que un 17 de diciembre subió a un cerro a orar y de ahí nunca más bajó ni fue hallado. La Iglesia ha esbozado un dogma al respecto, diciendo que unos seres alados se lo llevaron al cielo desde la cima misma del cerro al que subió.

Desde esa fecha, los fieles lo sacan en procesión por las calles de su viejo San Juan (de Lurigancho). Muchas viejitas con velos en la cabeza siguen la imagen con sus sahumerios, y un coro de guachimanes de ajustados pantalones entona alabanzas en su honor. Nuestro beato, patrono de los arquitectos y bipolares, está ya a medio milagro de ser santo (más cerca que Juan Pablo), y sólo se espera que el taita Ratzinger regrese de sus vacaciones anuales para que analice el expediente y emita su veredicto.

Y yo siendo cabalgado

diciembre 15, 2011 Deja un comentario

Impera la noche / Cierro una ventana de chat, mudo mis vestimentas y, antes de contar a cinco, ya pongo un pie en la vereda / Abordo un vehículo y ya en el trayecto envío el mensaje de confirmación / Llego a mi destino / Él ya me espera / Me apeo del auto /Manos que se estrechan /Caminito largo hacia su matadero personal / Detrás de varias puertas un televisor se enciende / Empieza a ceder la ropa; las bocas se encuentran, las manos oprimen /El látex se busca, se halla, se coloca / El túnel se ausculta, una lengua va en camino / El índice comprueba y un apéndice hace su ingreso triunfal.

Una vedetucha grazna en la caja boba / La boca muerde, los brazos aproximan, las sábanas se revuelven / Las gargantas sufren / El olfato aprende.

La carne deja la superficie del lecho / Cuerpos que hacen equilibrio / Manos contra la pared / Fricción en la zona sur / Luego la silla; hora de engranar, un encaje perfecto / Su nariz en mi pecho, el sudor que nos baña /No hay un átomo de separación.

Se echa mano de la geometría en el ángulo 90 / Viene el remate final, el gemido crece / La vehemencia se desboca; el ocaso está cerca / La aprehensión entre los dedos, la urgencia del movimiento, las siluetas se aproximan y se alejan en un ritmo histérico / Y ya …ya … ¡ya! / Los fluidos viajan y las voces entonan su himno /Todo ha sido realidad / Todo fue consumado.

Categorías:Pessoal, Sexo Etiquetas: ,
A %d blogueros les gusta esto: