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Archive for the ‘Música’ Category

Tu mirada de fuego encendida en mi mar

ImageFue sólo un inofensivo ataque inicial de nostalgia y esa manía que tengo últimamente de tararear en la mente melodías de canciones casi olvidadas. Era Sergio Denis, sí, el ochentero argentino de grandiosa voz, el autor e intérprete de esa maravillosa canción que sonaba ahora dentro de mi cráneo; me dispuse a buscarla y encontré el video. Realmente touching; ¡cuánto sentimiento en una sola pista musical! Me hizo estremecer de la misma forma en que seguramente lo hizo cuando la oí por primera vez. Decidí que al día siguiente la descargaría para gozar infinitamente de la versión MP3.

Casi a la par que me reencontraba con esta creación musical, hallaba a un personaje en Twitter. No lo conocía pero, siguiendo con mis manías, me gustó su foto y decidí averiguar un poco más de él. Resultó ser un activista LGTBI con participación en marchas por la igualdad y otros eventos. Lo vi en un vídeo, lo escuché hablar, y otra vez a mirar su foto. Le envié un mensaje de felicitación por la labor que hace y lo empecé a seguir. Cerré la noche.

Liendo 2Hoy temprano, me volvió a picar la curiosidad por saber más de él: George Liendo, cuya imagen combinada con la canción de Sergio Denis hacían una mixtura que mi corazón no me supo explicar. Un hombre de singular belleza y prodigioso verbo me aguijonea hoy el corazón y yo, para variar, no sé qué hacer: si coger mis maletas y volar a Lima dejando toda mi vida acá, o esperar a que la bruma del olvido cubra todo con su espesor y me diga: “ha sido todo una ilusión tonta, olvídalo.”

 Y hoy otra vez. Imagen y canción: una combinación que me hace cerrar los ojos húmedos y preguntarme si es posible albergar a estas alturas (y si vale la pena), un amor platónico nacido en una noche de solitario delirio …

La música que ellos me dejaron

marzo 10, 2013 3 comentarios

Buena parte de la música que hoy disfruto en mi vida se la debo a mis ex. Ellos, sobre todo los que retuve (y a veces, mantuve) por más de un año, fueron los que me dejaron esa herencia musical que supe apreciar e interiorizar para siempre. Cada canción me hace evocar hoy los instantes felices que pasé con ellos, y hace olvidar, por un instante, las álgidas peleas o trágicas rupturas que pusieron el punto final a aquellas relaciones.

Collage 1Por ejemplo, la perrita de sauna, una persona con la que conviví durante más de dos años me presentó a Andrea Bocelli en todo su esplendor, cantando sus solos y dúos, pasando de géneros tan exigentes como la ópera e incursionando con bastante tino en el pop y hasta en el bolero. No está de más también mencionar los astros de la balada Sin Bandera o Alex Ubago, con cuyas canciones yo sentía que me enamoraba más de mi pareja y de la vida.

Colage 2Luego, en aquél verano inolvidable, aquellos casi tres meses que pasé en el norte del país, el piurano cultivaba un excéntrico tipo de música que iba acorde con su personalidad desequilibraba. Llegué a hacer pan de cada día, melodías quase satánicas de agrupaciones como Tool, Cradle of the Filth y H.I.M. (His Infernal Majesty), estos últimos que supe guardar muy dentro de mi corazón con canciones que he hecho mis favoritas, como Venus in our Blood o Play Dead.a19la-quinta-estacion

Y ahora último, abriendo un viejo baúl que mantenía lejos de mí por temor a recrudecer viejas heridas, redescubrí a La Quinta Estación, un grupo que una noche, el último de mis ex me presentó y que me pareció que tocaban un tipo de música de una talla perfecta para mi oído. Está de más decir que durante los últimos cuatro o cinco días he venido escuchando esas canciones sin cansarme, pues, como ya he dicho en este blog en ocasiones pasadas, la música llena todos mis espacios y me transporta por el aire a lugares que me sería difícil llegar a paso natural.

Los dejo aquí con mis Sueños Rotos, de La Quinta Estación.

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Gracias, señor Amor

Hubo en mi vida un episodio en que mis barreras emotivas se hicieron añicos. No era posible para mí realizar una sola actividad por varios minutos sin que acudiera presurosa la desesperación. Ello afectó mi vida familiar y mi trabajo. La corona de soberbia que solía llevar hasta el momento abdicó a la desesperanza y al reencuentro con el sueño, paliativo temporal de existencia tan pavorosa.

Aparte de la proximidad de mi familia que tanto evité a lo largo de mi vida, procuré rodearme de nueva y buena música, y fue así como reapareció en mi vida el señor Amor, otrora embajador de mis pininos en el amor gay. Eros Ramazzotti me trajo sus nuevos temas, los mismos que hice míos uno a uno desde el cassette original que tuve a bien adquirir con mi irrisorio sueldo de aquel entonces. Además, este divo europeo era dueño de un cuerpo espectacular que era una motivación más para convertirse en su fan acérrimo. Medio superado el incidente personal que narro, el nasal cantautor italiano me siguió acompañando con una u otra canción que colocaba en las listas de hits radiales noventeros. Inclusive un día, gracias a un milagroso programa de descargas Mp3, llegué a reunir una interesante recopilación de sus mejores temas en italiano, colección que conservé por varios años hasta que, misteriosamente, desapareció.

Recientemente, al instalar un nuevo buscador de música, lo primero que vino a mi mente fue volver a reunir los temas del señor Amor. Para ello visité su página web oficial para informarme de las más recientes primicias, y me di con la sorpresa del que el tiempo no respeta a nadie y aplica su azote al rico, al pobre, al famoso y al anónimo. Encontré a un Eros canoso, carapálida y visiblemente avejentado; mas su voz y su físico (quiero anhelar) siguen dando la hora. Los últimos temas de su álbum lanzado en 2009 (“Alie e radici”) ya obran en mi poder y son la miel que endulza mis oídos en estos días.

Un recuerdo bonito

Un pensamiento fugaz cruzó el firmamento de mi pensamiento hace unas horas y me pregunté: “¿Qué  habrá sido de aquella página gay gracias a cuyo foro nos conocimos los cuatro ex Utilísimos y que originó tanta aventura virtual desde cuatro puntos de la geografía internauta?” “Pues, vamos a ver si todavía existe” ¡Y sí la encontré! Fue como volver a una casa donde uno habitó años ha, y aunque ahora remodelada y pintada, sigue cobijando alguna huella que uno supo dejar.

Me sorprendió encontrar un par de comentarios de cuando fui “forero” y opinaba sobre la convivencia de pareja. Me causó gracia lo que dije en aquel entonces, que había salido de una relación en la que compartía el departamento con mi pareja, y que había sido tan malo el final, que me aseguraría de no volverlo a hacer en el futuro; mas este pobre ratón de laboratorio no aprendió con el experimento y volvió a meter las cuatro años después.

En otro tema, a manera de comentario, cito una parte de la letra de la canción “Depende” del grupo español Jarabe de Palo, y eso sí que me succionó con violencia a un flashback de fines de los ’90 e inicios de los ’00 en que esas canciones estaban de moda. “La Flaca”, que me emocionó hasta las lágrimas pues era mi canción favorita en los últimos años en que viví en Lima; “Agua”, con los recuerdos, ya en mi Trujillo, de un amor mentalmente enfermo; la movida y bailable “Ying Yang”, y la súper positiva “Bonito”, con cuyo video, el vocalista estrenaba nuevo look con un corte de pelo sensacional, un polito rojo y una caminadita-bailecito que alborota los filamentos de cualquier radar gay. ¡Qué tiempos aquéllos y cuántas emociones encontradas! Cuánto trayecto se ha caminado ya, y cuánto faltará aún por caminar; ¿Será mucho? ¿Será poco? Sea como fuere todo lo que esté por venir, solo espero que sea bonito.

Jueves Santo

Quiero llorar por ti, pero sólo si viera tu cadáver destrozado sobre la autopista. En ese momento vendrían a mi mente tantas cosas que vivimos juntos y talvez asomaría por mi mente que la vida nos podría haber dado una nueva oportunidad, para caminar juntos lado a lado en medio de los avatares de una existencia imperecedera.

Lloraría por ti porque me habrías antecedido en la partida; talvez porque lo merecías; pero tu imagen me pegaría la cara como el portazo violento que destrozó mis esperanzas de ser feliz; me taladraría las venas como la música que me hacías escuchar y que ahora sirve de fondo a la celebración de una piara de pobres beodos.

El regreso de Ray y Anita

marzo 1, 2011 2 comentarios

Hace muchos años trabajé en una agencia de publicidad cuyo dueño era también copropietario de un pequeño gimnasio a pocas cuadras de la agencia. Como quiera que los empleados teníamos que firmar nuestra asistencia en un cuaderno que obraba en poder del vigilante del gimnasio; nuestras visitas al mencionado local eran diarias y obligatorias.

Ray Slijngaard y Anita Doth

Algunas veces el vigilante no estaba, así que teníamos que bajar a la Recepción y pedir a la encargada que nos proporcionara el dichoso cuadernito. Corrían los años noventa y era la época de oro de los aeróbicos; y éstos no se hacían con otro género que no fuera el techno. Así fue como me enganché con él: a fuerza de tener que ir al gimnasio a firmar mi asistencia, me dejaba envolver por el frenético ritmo del techno. Grupos como Masterboy, E-rotic, Captain Hollywood y Scooter entraban por mis oídos sin restricción, mas, el que más caló en mi gusto fue 2UNLIMITED, un dueto holandés que apareció con la inocente intención de musicalizar un vídeo juego y más tarde se convirtió en uno de los representantes del techno más aclamados en Europa.

Sus temas más exitosos fueron recopilados a fines de los 90 en un álbum que fue mi pretexto para dejar los cassettes de lado e ir a la discotienda para adquirir mi primer CD, aun cuando no tenía un equipo de música tecnológicamente adecuado para escucharlo. Sin embargo, yo era feliz sólo con el hecho de poseer un CD original, ¡y de mi grupo favorito!

Desafortunadamente, 2UNLIMITED perdió su identidad al retirarse Ray y Anita para dar paso a dos vocalistas femeninas que trataron en vano de mantenerlo a flote. Me acompañó la tristeza por mucho tiempo al saber que mis héroes musicales no estarían más juntos. A pesar de ello, conservé su culto el resto de mi vida, bajando sus canciones de internet o escuchando los viejos cassettes (¡y el CD!) que guardo como oro en polvo.

Pero a principios de este año, ¡cuál no sería mi sorpresa! al ver en un YouTube un vídeo de Ray & Anita (no más 2UNLIMITED) con una nueva canción. Los años y la grasa corporal son notorias ahora en mis ídolos  y, la enfermedad se cierne sobre uno de ellos (Anita está con cáncer de mama); pero el regocijo de tenerlos de vuelta disipa cualquier falla o contrariedad.

Ray & Anita (como se denominan ahora) hicieron su reentrè en el mundo musical el año pasado en un festival llamado “I love the 90’s” en donde grupos y solistas de la pasada época volvieron a hacer delirar a miles con sus éxitos. Sin embargo, los holandeses han declarado que sus presentaciones juntos no serán muy frecuentes, pero que sí grabarán más temas en el futuro cercano. ¡Y aquí los estaremos esperando!


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