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Posts Tagged ‘boda gay’

¡Yo me caso!

enero 6, 2013 1 comentario

weddinggayHe dejado bien claro varias veces mi punto de vista sobre el matrimonio, ya sea heterosexual o gay; y considero también que es potestad de cada quien el tomar esa alternativa o no, con las consabidas consecuencias para su vida y salud mental. Sin embargo, nadie podrá negar el impacto del show matrimonial en una sociedad sedienta de tributos de peliculina y comilona gratis.

¿Por qué es considerado, entonces, por muchos (especialmente por las mujeres) el día más feliz de sus vidas? ¿Por qué la religión (especialmente la católica) sostiene que las nupcias se contraen una sola vez en la vida y que el pacto es para siempre? Pues por la sencilla razón de que se invierte tanta energía y dinero en la ocasión que, luego de terminado el espectáculo y saciados los apetitos telenovelezcos,  no queda más voluntad (ni billetera) de repetir el plato en un futuro.

bodagayPor ese solo hecho de brindar un evento impecable e imperecedero, yo estaría dispuesto a inmolarme en matrimonio; sin otra intención que etiquetar un día de mi vida como el de una premiación cinematográfica, con muchos invitados, apetitosa comida y, sobre todo, muchos flashes (demasiados) disparándome a quemarropa desde todos los ángulos de la tierra. Yo sellaría ese impromptu disfrazado de amor si y sólo si el coprotagonista del cuento fuese un hombre digno de la portada de una web de contactos gay (glamoroso y sensual) y que haya accedido a vivir conmigo esa locura de un día … aunque 24 horas más tarde no nos volvamos a ver.

Espectáculo per se; no contratos, no leyes, no juramentos; simplemente la experiencia de vivir un sueño de un solo día para registrarlo como un hito en el tiempo y en la historia.

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Quiere escribir un cuento de hadas gay

Ahora el papi quiere casarse. Tiene un par de niños producto de inseminación artificial a una mujer desconocida y un novio como me lo ha recetado el doctor. Así es, señores, Ricky Martin quiere casarse, y como en su natal Puerto Rico no lo puede hacer, (y si lo hace en USA no tendría derechos maritales), el cantante está pensando la posibilidad de nacionalizarse español para poder realizar el sueño de su vida.

Parece ser que el boricua ex menudo está enamorado hasta el tuétano y no le basta declararlo a los cuatro vientos; quiere “oficializar” su unión con su novio Carlos Abella. Desde su salida del clóset, la vida personal y artística de Martin ha evolucionado de forma meteórica, pues parece que el haberse liberado del yugo de la autocensura le ha inspirado nuevas y mejores rutas en su existencia.

Sin embargo, la pregunta es: ¿no está yendo muy rápido? ¿No se está apresurando en tomar una decisión (de cambio de estado civil) que debería ser para toda la vida? Se sabe que las parejas de famosos tienen que llevar su vida personal exhibiéndose en una vitrina, y ello resta “magia” al romance y contamina una vida familiar que debería ser armoniosa y tranquila. Esos gemelos (y la niña que él se ha decidido a tener también) tendrían una vida de acoso mediático por ser hijos de una estrella, y no de cualquier estrella, sino de una estrella gay. El cantante debería pensar un poco menos en sí mismo y un poco más en sus hijos, a quienes, por causa de sus decisiones, los tendrá en una situación de monitos de circo, rodeados de paparazzi durante todo su crecimiento.

Por otro lado, se sabe que las relaciones sentimentales en la farándula son aún más fugaces que las convencionales. ¿Cree el cantante que un potencial fracaso sentimental-matrimonial sería tan fácil de digerir y justificar? ¿No sabe acaso que con ello daría mucho más que hablar a aquéllos que se oponen a las uniones de parejas del mismo sexo y entorpecería lo poco que se ha logrado en su defensa? ¡A reflexionar, Ricardito, que un cuento gay con final de perdices no es tan viable en estos tiempos!

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